Archivo mensual: enero 2011

Sitges, el Festival Internacional de Cinema Fantástico de Catalunya

Es el primer festival de cine fantástico del mundo y constituye, al mismo tiempo, la manifestación cultural con más impacto mediático de Catalunya. Con una sólida trayectoria, el Festival de Sitges constituye un estimulante universo de encuentro, exhibición, presentación y proyección del cine fantástico de todo el mundo.

Nacido en 1968 como 1ª Semana Internacional de Cine Fantástico y de Terror, el Festival es hoy una cita obligada para los amantes del cine y para el público deseoso de entrar en contacto con las nuevas tendencias y tecnologías aplicadas al cine y al mundo audiovisual.La condición de Sitges como el primer festival de cine fantástico del mundo le permite recibir la visita de intérpretes, directores y productores del nivel de Quentin Tarantino, Sir Anthony Hopkins, Jodie Foster, Paul Verhoeven, Ralph Fiennes, George A. Romero, Cameron Diaz, Viggo Mortensen, Terry Gilliam, Rutger Hauer, Sarah Michelle Gellar, John Landis, Joe Dante, Zoë Bell, Dino de Laurentii, Takashi Miike, Wim Wenders, Tony Curtis, David Cronenberg, Vanessa Redgrave, Darren Aronofsky, Brad Dourif, John McNaughton, Peter Greenaway, John Woo, Park Chan-Wook, Johnnie To, Paul Naschy, Ray Liotta, Jon Voight, Sam Raimi, Robert Englund, Tarsem Singh, Roger Corman, Mira Sorvino, Santiago Segura, Narciso Ibáñez Serrador, Guillermo del Toro, Kim Ki Duk, Álex de la Iglesia, Aitana Sánchez Gijón, entre una larga lista que, año tras año, constituye un reclamo para los medios de comunicación.

Seminci, la Semana Internacional de Cine de Valladolid

Un balance de la 55ª Seminci y el diseño de la 56ª edición han sido los dos grandes temas de la rueda de prensa que el Patronato de la Seminci y Javier Angulo, su director, ofrecieron el pasado 28 de diciembre de 2010 tras celebrar la última reunión del año. Con respecto a la próxima 56ª edición, contará con un día menos respecto a sus tradicionales 9 días, al igual ocurrió ya este año. La Semana Internacional de Cine de Valladolid tendrá lugar, en 2011, del 22 al 29 de octubre. El presupuesto previsto para su organización será de 2.500.000 €, cantidad inferior a la de la pasada edición (400.000€ menos). El Ayuntamiento de Valladolid aportará la mitad del presupuesto, 1.294.704 €. A pesar de la reducción del presupuesto, el director del certamen espera que la nueva edición sea rica en contenidos, lo más brillantes y atractivos que sea posible, y que permitan mantener la esencia y señas de identidad del festival. El diseño de la 56ª edición contará con las mismas secciones y premios, aunque cabe la posibilidad de que exista alguno más. No en vano, Angulo estudia la creación del premio al Mejor Director que, si finalmente sale adelante, tal vez lo haga sin dotación económica. En cuanto a los ciclos, Javier Angulo ha dado a conocer la retrospectiva que el festival dedicará a la nueva cinematografía sueca: ‘Cine sueco: herencia de Bergman’. El contenido del segundo ciclo que se organizará durante el certamen se dará a conocer próximamente.

Ya se han hecho públicas las nominaciones a los Oscar 2011

Pocas sorpresas, pero muy llamativas. Cabe destacar el “olvido” de Christopher Nolan en la categoría de mejor director del año (sí le han nominado como escritor), la inclusión de ‘Toy Story 3’ como mejor película (no solo en animación) y la candidatura del español Javier Bardem como mejor actor. Por el contrario, la española ‘También la lluvia’ no ha sido finalmente nominada a mejor película extranjera. Creo que ‘La red social’, que arrasó en los Globos de Oro, parte como favorita para llevarse las estatuillas más relevantes, pero no lo tendrá fácil y no hay que menospreciar las opciones de títulos como ‘Cisne negro’, y, sobre todo, ‘El discurso del rey’, la película más nominada (opta a doce premios). La gala será presentada por Anne Hathaway y James Franco, y se celebrará el próximo 27 de febrero.

 

Roman Polanski


Raimund Polanski, nació el 18 de agosto de 1933 en París, año que Hitler subía al poder. Vivió una infancia muy sufrida en Polonia, donde se transladaron sus padres. Con 6 años debió abandonar su hogar en Cracovia para refugiarse en una zona donde residían judíos, pese a que sólo su madre era parcialmente practicante. Ella sería deportada, Roman ya no volvería a verla. Siendo adolescente comenzó a introducirse en el mundo de los medios del espectáculo. Trabajó en programas radiales, en obras teatrales y en algunas películas. La más importante fue ‘Pokolenie’ (1954) de Andrzej Wajda. Mas tarde, ingresaría en la escuela de cine de Lodz, donde realizaría los primeros trabajos en cortometrajes como ‘Dos hombres y un armario’(1958) una sátira surrealista.

En 1962 realiza su primer filme, ‘Con el cuchillo en el agua’, por el que lo nominaron a un Oscar. En 1964, rueda ‘Repulsión’ de temática psicologica al igual que ‘Callejón sin salida’ (1966). Su siguiente película sería una burla al cine de terror, ‘El baile de los vampiros’ (1967). Con todo el prestigio ganado en estas películas, obtuvo el crédito para ingresar en Hollywood, donde realizó ‘La semilla del diablo’ (1968). Pero a pesar del éxito que lo acompañaba, tanto como director y actor, en 1969 su esposa, la actriz Sharon Tate, embarazada de 8 meses fue víctima de asesinato del clan Manson. Tras el estreno de una de sus grandes obras ‘Chinatown’ (1973), estaría nuevamente envuelto en problemas debido a una acusación de violación por una adolescente y puesto en prisión.

Con ‘Chinatown’ Roman Polanski confirmaría sus virtudes de gran director. Luego de ‘El inquilino’ (1976) y ‘Tess’ (1979), vendría una época de trancisión en sus realizaciones, para luego retomar, ya en Europa, con ‘Frenético’ (1988), film de suspense a lo Hitchcock y ‘Lunas de hiel’ (1992) que abordaba las relaciones de pareja. Continuaría su obra con ‘La muerte y la doncella’ (1994), ‘La novena puerta’(1999) y ‘El pianista’ galardonada en Cannes. Su última película,  ‘Un dios salvaje’ es del año 2011.

En sus obras destaca su variedad temática, junto con una calidad indiscutible que sella un estilo propio. El espectador en su cine  se sumerge en los personajes. Sin lugar a dudas, hoy Roman Polanski es uno de los máximos exponentes del mejor arte cinematográfico.

Alfred Hitchcock (1899-1980)

“El conflicto es la base de todo el drama y, por eso, el humor es tan importante. El humor es la desaparición de la genialidad; es la desaparición de lo que es normal; es, por tanto, anormal…”                                                                                    (Alfred Hitchcock)

Nacido en 1899 en el modesto distrito londinense de Leytonstone, en el seno de una familia católica de tenderos, fue el tercer hijo de William y Emma, comerciantes de verduras, pues le antecedieron su hermano William y su hermana Helen. A los 11 años ingresó en el colegio de jesuitas Saint Ignatius College, de Stanford Hill, donde se le inculcó el sentido del orden y la disciplina que no abandonarí­a en toda su vida. En julio de 1913 ingresa en la escuela técnica de Ingenierí­a y Navegación, pero, al fallecer su padre el 12 de diciembre de 1914, se ve obligado a interrumpir sus estudios y buscar trabajo, encontrándolo en la Henley Telegraph and Cable Company como especialista en cables eléctricos submarinos. Simultaneó este trabajo con la asistencia a clases de arte en la Universidad, consiguiendo pasar gracias a este aprendizaje al departamento de publicidad de la citada Henkley Telegraph. Esta última actividad la simultaneará, durante algún tiempo, con el cine, cuando, entusiasmado por este arte, logra en 1919 introducirse en el mismo.

Persona de rara inteligencia y maravilloso humor, Hitchcock ha asombrado con sus pelí­culas a varias generaciones de cinéfilos. Es, en suma, uno de los directores de mayor prestigio de toda la historia del cine. Desde 1925 hasta su muerte, Hitchcock rodó 53 pelí­culas, con las que alcanzó un dominio absoluto en cuanto a la técnica cinematográfica se refiere. Supo combinar como nadie el arte con los trabajos de simple diversión, poniendo el alma en todos sus filmes, pues no le bastaba tomar el guión de alguien y fotografiarle a su manera. Por el contrario, se creí­a obligado a desarrollar él mismo la temática que trataba en cada pelí­cula.

Todos los crí­ticos especializados cinematográficos coinciden en señalar que Hitchcock tení­a una forma muy especial de dirigir sus pelí­culas, de tal forma que contemplando todas sus obras se puede hablar de un “estilo Hitchcock”, de caracterí­sticas muy singulares provenientes de una serie de “claves cinematográficas”.

Su poderoso sentido del humor

Hitchcock sentí­a una auténtica pasión por la ironí­a, un gusto por la broma fuera de lo común, que siempre plasmaba en sus filmes. Fruto de este poderoso sentido del humor es la teorí­a de Hitchcock sobre el “MacGuffin”, que puede ser definida como la aplicación de una excusa para contar una historia apasionante.

Su gusto por las historias de terror

En la literatura inglesa, el crimen aparece en el primer capí­tulo desde siempre, lo que no sucede en ningún otro paí­s. En Inglaterra, jueces y abogados comentan con frecuencia el último caso de criminalidad que ha apasionado a la opinión pública. No es, pues, extraño que, siendo inglés el entorno en el que creció Hitchcock, éste comenzara muy pronto a sentirse fascinado por el crimen. Por ello, en su juventud visitó múltiples veces el “Black Museum” de Scotland Yard, donde pasaba tardes enteras observando los objetos relativos a famosos crí­menes, a la vez que leí­a el dominical “New of The World”, que relataba con detalle los crí­menes más sonados cometidos en Inglaterra. El clima netamente inglés en el que Hitchcock creció fue pues de enorme trascendencia a la hora de elegir la trama de sus pelí­culas, que se basan frecuentemente en un crimen asociado a motivaciones sexuales.

Su minuciosidad, orden y planificación

Hitchcock ha señalado varias veces que nunca improvisa sobre el plató, pues no es un compositor de música que espera a tener la orquesta frente a él para pensar en lo que va a componer. Por el contrario, ha definido su forma de organizar el trabajo al comenzar un filme de la siguiente manera: “Yo leo un libro. Luego me encuentro con el guionista todas las mañanas durante los dí­as que convengan y escribimos juntos la pelí­cula. Lo hacemos sobre el papel sin olvidarnos sobre cada escena ni el más mí­nimo detalle. No escribimos pues sólo la sinopsis, sino toda la descripción cinematográfica, de modo que el primer golpe de manivela esté todo listo. Incluso, por ejemplo, la sonrisa de cualquier actor mientras está viendo un objeto determinado. Mis pelí­culas están terminadas antes de comenzar a rodarlas”.

Su confianza en el Arte Cinematográfico

Hitchcock siempre confió en las posibilidades expresivas del cine, por lo que buscaba siempre que las imágenes dieran la medida de un arte rico en sugerencias. Expresó repetidamente su fe en el cine puro y se esmeró afanosamente para conseguir que la técnica cinematográfica fuera para él algo muy dócil. Así­, logró ser tan experto con la cámara que no necesitaba mirar el encuadre por el visor. No es extraño que Hitchcock lograra un total equilibrio narrativo. Él mismo ha declarado: “No creo en los diálogos. Tengo una fe ciega en el arte cinematográfico”. Convencido pues de que la forma altera radicalmente al contenido, Hitchcock elaboró siempre unas imágenes plenas de contenido.

Su estrecha relación entre el filme y el espectador

El público siempre ha estado presente en la mente de Hitchcock cuando dirigí­a una pelí­cula, pues, como él mismo ha dicho: “el cine es un montón de butacas que hay que llenar”. Por ello, buscaba tener siempre en la pantalla un héroe con el que la gente pudiera identificarse; es decir, un hombre de la calle, un hombre ordinario, al que colocaba en una situación desesperada, pues su tema preferido es el relativo al inocente que es acusado injustamente. Fruto de su atención al espectador era el cuidado que poní­a par que nadie sintiera el más mí­nimo rechazo a sus pelí­culas. Hitchcock nunca se permitió ser demasiado audaz, ni en lo que respecta a la violencia, ni en lo relativo a los desnudos. Así­ en ‘Frenesí’­, cuando se ve a la muchacha asesinada que está completamente desnuda, la coloca una especie de bikini de patatas y, según él mismo ha confesado, rodó ‘Psicosis’ en blanco y negro para que no se viera el color de la sangre.

Su concepción del montaje como algo esencial para el filme

Hitchcock, influenciado positivamente por su mujer, Alma Reville, quien tuvo a su cargo el montaje de múltiples filmes, daba una importancia capital de esta labor, que, para él, constituí­a además una forma de mantener un estricto control sobre sus pelí­culas. Para Hitchcock, el montaje no era otra cosa que la culminación fí­sica de una planificación exhaustiva de principio a fin, habiendo declarado a este respecto: “un filme está hecho de miles de imágenes que hay que orquestar rí­tmicamente”.

El toque Hitchcock

Con la aplicación de estas claves, Hitchcock creó su propio universo cinematográfico, que hoy, 32 años después de su muerte, nos sigue maravillando. Forzó, en definitiva, su propio estilo, basado en una concepción poco grandilocuente, más bien artesanal del cine. Estilo que el genial director ha resumido con estas palabras: “la diferencia entre una pelí­cula normal de cine negro y una de mis pelí­culas puede explicarse mediante un claro ejemplo: tres personas están sentadas a una mesa; bajo la mesa hay una bomba; los tres personajes lo ignoran y el público también; cuando la bomba estalla interviene el elemento sorpresa, que es tí­pico del estilo negro; por el contrario, lo que pasa en mi pelí­cula es lo siguiente: los tres personajes tienen una bomba bajo su mesa y ellos lo ignoran, pero el público está al corriente y querrí­a avisar a sus personajes de que están a punto de saltar por los aires; mi habilidad consiste en dosificar esta espera, que no debe ser ni demasiado larga ni demasiado corta y debe ser seguida por un periodo de distensión”.

“Miel”: El secreto de las abejas

“Miel”: El secreto de las abejas

Yusuf tiene seis años y acaba de empezar el colegio. Su padre Yakup es apicultor, y Yusuf disfruta acompañándole. Una mañana, Yusuf le cuenta a su padre lo que ha soñado, pero Yakup le reprende: no se deben contar los sueños. El maestro le pide a Yusuf que lea un texto en clase, pero éste empieza a tartamudear. Poco después, las abejas desaparecen, poniendo en peligro el sustento de la familia. Yakup decide adentrarse en la montaña para descubrir qué ha ocurrido. En cuanto se va, Yusuf deja de hablar. Anochece y Yakup no regresa. Yusuf, que identifica a su padre con el profeta, está convencido de que volverá. Yusuf y su madre buscan pistas para saber dónde está Yakup, pero en vano, y el niño decide seguir buscando solo, internándose en un camino hacia lo desconocido.

La herencia Valdemar II: La sombra prohibida

La herencia Valdemar

Luisa Llorente, una tasadora de fincas de la compañía Inmoverance que tuvo el temible encargo de ir a evaluar la casa de Lázaro Valdemar, ha desaparecido sin dejar rastro. Dos expediciones salen en su búsqueda: por un lado, Nicolás Trámel, detective contratado por Maximilian Colvin, jefe de la compañía; por otro, Ana y Eduardo, compañeros de Luisa, que viajan en coche con la idea de poder unir sus fuerzas con el detective, pero algo pasa… En medio de la noche una figura irrumpe en la carretera provocándoles un accidente. Antes de desmayarse por el golpe, el conductor puede llegar a ver quién es la causante de todo y no es otra que la mismísima Luisa Llorente, que huye desesperada de su perseguidor. En una trepidante carrera cae por un socavón hasta llegar al fondo de un barranco… el atacante se conforma con la pareja. Luisa se despertará en un carromato gitano, donde una misteriosa mujer le cura las heridas de la caída y le da pistas de por qué está ahí, por qué han retenido a sus compañeros y cuál es el destino que les espera. Nicolás Trámel, a pesar de estudiar con avidez el papel que juega un extraño libro prohibido en toda la trama, no podrá imaginar los oscuros peligros que les acechan desde la sombra.

 

Red

“RED” es la adaptación al cine de la novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hammer. Frank Moses (Bruce Willis) es un agente secreto retirado que decide volver a la acción cuando alguien intenta asesinarle. Pero Frank no volverá solo, pues para ello recupera a su viejo equipo: Helen Mirren, Morgan Freeman y John Malkovich son los actores encargados de dar vida a sus antiguos compañeros, dispuestos a darlo todo en su retorno a la acción.

Nominados Mejor Película

Pincha sobre la foto y podrás ver el trailer de la película.

Winters bone

Valor de ley

Toy story 3

Los chicos están bien

The fighter

Origen

La red social

El discurso del rey

Cisne negro

127 horas

Woody Allen

“Sus películas se inspiran en los clásicos y sin embargo parecen frescas y actuales. Woody Allen es una de las grandes figuras del cine de las últimas décadas”.

Allen Stewart Konigsberg nació el 1 de diciembre de 1935 en su querida Nueva York, la ciudad que tanto ha homenajeado en sus películas. Procede de una familia judía, como es sobradamente conocido. Su madre, Nettea era contable, mientras que su padre, Martin Konigsberg, era taxista, aunque le ocultó durante mucho tiempo su profesión, como él mismo recuerda en la película ‘Días de radio’,  llena de elementos autobiográficos.

Aunque sus padres querían que fuera farmacéutico –según declara Woody Allen en el documental “Wild Man Blues”– era un gran apasionado del cine, y acabó matriculándose en producción cinematográfica, en la Universidad de Nueva York. Al parecer, no era buen estudiante, y tuvo que abandonar sus estudios, para dedicarse a escribir gags para comediantes y guiones televisivos. Poco a poco, Allen se dio cuenta de que cuando él interpretaba sus propios chistes tenía un éxito arrollador, por su particular apariencia. Acabó convertido en cómico, realizando numerosos monólogos en locales y programas de televisión.

Primeros pasos cinematográficos

Ya tenía cierta fama como cómico cuando una productora le contrató para escribir el guión de ‘¿Qué tal, Pussycat?’, donde también interpretó un papel secundario. Poco después adaptó libremente al ingles una película japonesa que dio lugar a ‘What’s Up Tiger Lily’?’. Tras casarse con Louise Lasser, actriz que apareció en alguno de sus primeros filmes, debutó como director con la hilarante ‘Toma el dinero y corre’. En su primera etapa, Woody Allen rueda comedias disparatadas, como ‘Bananas’, ‘Todo lo que quiso saber sobre el sexo pero temía preguntar’, ‘El dormilón‘ y ‘La última noche de Boris Grushenko’.

‘Annie Hall’, comedia romántica sobre la relación entre un neurótico escritor y una cantante, inaugura una nueva época, caracterizada porque rueda filmes de mayor calado, y sus comedias comienzan a tener un fondo dramático. Protagonizado por su pareja de aquel momento, Diane Keaton, la película obtuvo dos Oscar, pero Woody Allen no fue a la ceremonia porque tenía que tocar el clarinete en un club neoyorquino.

Tras la memorable ‘Manhattan’ con deslumbrante fotografía de Gordon Willis, Allen se atreve a buscar nuevas fórmulas en películas como ‘Interiores’, su primer drama y también la primera que dirigía en la que no aparecía como actor.

La época de Mia Farrow

Cuando finalizó su relación con Diane Keaton, Allen se unió a Mia Farrow, que protagonizó muchas de sus películas, como ‘La comedia sexual de una noche de verano’, ‘Zelig’, ‘La rosa púrpura del Cairo’, ‘Alice’, ‘Hannah y sus hermanas’ o ‘Sombras y niebla’, homenaje al Expresionismo alemán. Cuando ella rodaba a sus órdenes ‘Maridos y mujeres’ estalló la polémica, cuando se supo que Woody Allen se había emparejado con Soon-Yi Previn, hija adoptiva de Mia Farrow.

Sin embargo, a partir de ese momento, Woody Allen inicia una época de enorme madurez, tras la divertida comedia ‘Misterioso asesinato en Manhattan’, una de sus mejores películas. Dirige títulos como ‘Balas sobre Broadway’ o el musical ‘Todos dicen I Love You’.

En el nuevo milenio, tras ‘La maldición del Escorpión de Jade’ y la inspirada ‘Un final made in Hollywood’, Woody Allen decide abandonar Nueva York para irse a rodar a nuevas ciudades. En Londres dirige la magistral ‘Match Point’, una de las cumbres de su cine, y las inferiores ‘Scoop’ y ‘Cassandra’s Dream’. En España rodó ‘Vicky Cristina Barcelona’. En los últimos años, la actriz Scarlett Johansson se convierte en su nueva musa.

Sin lugar a dudas el mejor director vivo de la historia del cine.